Narración “LO MALO SIEMPRE TIENE ALGUNA COSA BUENA”
LO MALO SIEMPRE TIENE ALGUNA COSA BUENA
Bebí tanta gaseosa que cuando salí del bar empecé a elevarme como un globo. Me agarré al bolso de una señora y seguí elevándome con su bolso en mis manos. Yo pedía auxilio pero nadie me ayudaba y cuanta más gente pasaba, más gente se quedaba mirándome aunque nadie hacia ningun esfuerzo por ayudarme.
Cuando estaba a una altura no muy alta empecé a sentir una extraña sensación en el estomago, las tripas me rugían… no sabía qué me pasaba hasta que se me escapó un gran ruido espantoso de la boca, caí en un golpe seco al suelo y todo el mundo me aplaudía excepto la señora del bolso, que vino derecho a donde mí y me lo quitó, yo me levanté y me fui.
Como no tenía trabajo decidí ponerme a trabajar en la calle haciendo espectáculos y desde entonces se me conoce como “Súper Gas”.
